El baisenville, o baise-en-ville, lleva bien su nombre ya que su significado es tan… evocador como su denominación. Para comprender su sentido, ¡tomen simplemente la expresión al pie de la letra! El baisenville hizo su aparición en 1934 en forma de un maletín, a menudo dotado de una correa, para llevar el « kit de supervivencia del malhumorado ». En esa época, la sociedad de consumo está en su apogeo y si la opulencia se siente a través de las salidas (teatro, cine, restaurante…), también se manifiesta en los placeres carnales y el coqueteo amoroso. La consigna es entonces: « disfrutar de la vida », en todos los niveles, ¡o casi!
Estigma del sexismo de la época, el baisenville es en ese período un accesorio de marroquinería típicamente masculino. Contiene lo necesario que los hombres necesitan para una noche fuera de casa; llevar un baisenville es mostrar con audacia sus intenciones nocturnas. ¡Pero con elegancia! El baisenville es efectivamente siempre de cuero, tiene un bolsillo en la parte delantera y una solapa con hebilla. El sulfuroso Gainsbourg incluso lo destacó en su título « Dispatch box »: « Tomo mi baise-en-ville, Me voy a Delta Ville, Con mi dispatch box »…